Gestión de Riesgo.

 

En Amigos del Viento creemos que la Gestión de Riesgo es un eje transversal e integrador.

La Gestión de la Reducción del Riesgo es un eje transversal e integrador en los diferentes procesos que tienen por objeto garantizar que los caminos de desarrollo impulsados desde la sociedad puedan darse en las mejores condiciones de seguridad posible para la infraestructura y para la población. Las acciones integradas de prevención, mitigación, y preparación así como la  concientización  y la educación del público son un elemento clave.

 

El prevenir como medio de reducir los efectos de los desastres naturales, incluyendo la alerta temprana se halla dentro del marco de los programas de la UNESCO y la OMM. Los foros internacionales patrocinados por estas agencias, han reconocido aspectos fundamentales en la prevención y la reducción de los desastres de origen Natural.

 

Los desastres de origen natural traen consigo no solo  trastornos ambientales, pues contaminan el suelo y el agua, sino que  destruyen además parte de la flora y fauna; y crean casi siempre focos de infección afectando el hábitat del hombre.

 

En nuestro País los desastres naturales tienen su origen en las amenazas naturales derivadas de fenómenos de origen atmosférico. Inundaciones, Sequías, Olas de Calor, Olas de Frío, Ciclones extra tropicales, Tornados son algunos de los fenómenos plausibles de causar emergencias de origen atmosférico.
 

Otros desastres pueden ser causados por  actividades antropogénicas, que alteran la normalidad del medio ambiente. Algunos ejemplos son  la contaminación del medio ambiente, la explotación  irracional de los recursos naturales renovables como los bosques y el suelo y no renovables como los minerales, la construcción de viviendas y edificaciones en zonas de alto riesgo.

 

Tanto los desastres de origen natural como los originados por la acción humana, pueden afectar a una comunidad y al país, con pérdidas de vida y daños considerables en las propiedades y servicios. El prevenir y minimizar sus efectos ha sido objeto de múltiples estudios a nivel mundial y regional.

Las pérdidas humanas y económicas causadas por desastres naturales han venido en aumento en los últimos años y la sociedad en general se ha hecho más vulnerable a esos desastres. Los más perjudicados por los desastres naturales o de otra índole suelen ser los pobres y los grupos en situación social desventajosa de países en desarrollo, que son quienes cuentan con menos medios para hacerles frente.

 

La prevención de desastres, la mitigación de sus efectos, la preparación y el socorro son cuatro elementos que contribuyen a la ejecución de la política de desarrollo sostenible, la cual a su vez redunda en beneficio de todos. La reacción ante un caso de desastre no basta por sí sola pues no arroja más que resultados temporales con un costo muy alto.

 

Durante demasiado tiempo hemos seguido este criterio restringido y ello ha quedado aún más de manifiesto en el interés que recientemente ha suscitado la reacción ante situaciones complejas de emergencia, las cuales, por imperativas que sean, no deben distraer la atención de la aplicación de un planteamiento general.

 

La prevención contribuye a un aumento perdurable de la seguridad y es esencial para un manejo integrado de los casos de desastre.

 

En definitiva, la  evaluación de riesgos y la gestión de los riesgos ambientales como proceso social complejo e integrador de planificación, aplicación de políticas y estrategias, debería ser considerado por nuestras sociedades como un insumo imprescindible de desarrollo.

Héctor Gutierrez Ruiz 1276 oficina 102